|
Es
este el más novedoso de los festejos
taurinos, previos al grueso de las Fiestas de San Juan de Soria.
Hasta hace no muchos años, como en su tiempo ocurriera con el
Lavalenguas, por ejemplo, ésta operación se verificaba en la intimidad
de las personas encargadas de las labores de desembarque de los
novillos, en el paraje de Cañada Honda (Corral Nuevo) en el corazón del
monte Valonsadero, verificándose entre semana.
Poco
a poco, en el tiempo, iba calando tan profundo en el interés general que
finalmente se decidió fijar el evento en sábado para general
conocimiento y participación popular.
Así,
el sábado anterior al Lavalenguas se lleva a cabo el desencajonamiento
de los novillos sanjuaneros. A primeras horas del día fijado, los erales
que se lidiaran en las dos novilladas del Viernes de Toros son bajados
de los camiones quedando en espera del festejo en los corrales del coso.
A
continuación, la comitiva oficial (Comisión de Festejos y Jurados de
Cuadrilla) y demás gentes del pueblo, se traslada al escenario del monte
Valonsadero. Allí, de igual forma que en la plaza pero con
presencia de público ya más multitudinaria, se verifica el desembarque
de los utreros protagonistas del ciclo sanjuanero de campo: Lavalenguas,
Compra y Saca. Este día es de mero contacto visual de los astados, no
estando permitido capearlos, ni correrlos, ni quebrantarlos. |